lunes, 7 de mayo de 2012

                                                imagínense ser una abeja y ver en ultravioleta
                           y más encima poder pararse en ese colchoncito que tienen las flores al medio

miércoles, 25 de abril de 2012

La sociedad Chilena


A veces hay cosas que pasan alrededor (cosas que hace la gente) que son muy extrañas, pero como estamos tan acostumbrados no nos damos cuenta, sobre todo acá en Chile (yo creo). 
Por ejemplo, está que la gente que va por la calle a veces quiere hacer comentarios, pero no se atreven a hacerlos directamente, (a la persona involucrada) sino que lo dicen en voz alta pero para ellos mismos, es muy chistoso cuando una se da cuenta. 
Una vez yo iba caminando hacia la micro con un vaso de plumavit en la mano que tenía una plantita de tomate. Las hojas del tomate son puntudas y podría decirse que son ligeeeramente similares a las hojas de marihuana, si se mira rápido. Me di cuenta de esto cuando vi la forma en que me miraba la gente, fijamente o algo así. Era entre incómodo y chistoso. Y durante todo el camino la gente me iba diciendo cosas como “aaa wena” o sonidos como “uuu” o “mmm” incluso uno dijo “marihuana”. Lo raro es que no me lo decían a mí sino que simplemente lo decían, como si hubiera alguien más escuchándolo todo. Lo decían hacia la sociedad, para dejar bien claro que ellos se daban cuenta de lo que estaba pasando. Cuando llegué finalmente a la micro el chofer me dijo (riéndose pero sin mirarme directamente, echando la talla para el goma) “está buena la hierba”, yo no le dije nada, por supuesto, me fui a sentar inocentemente como si no me diera por aludida, porque lo mío era una matita de tomate nomás. Lo siguiente que me sorprende de esto es que tanta gente no sepa diferenciar una mata de tomate, fruta que comen todos los días.

Esto no fue solo una vez, no señores, es un fenómeno que siempre pasa.

 Otra vez, un par de años después, yo me había puesto un pañuelo en la cabeza, porque hacía un poco de frío y me quería tapar las orejas, y justo coincidió que el pañuelo era de ese color rosado- sandía- claro, un poco parecido a los colores que usan los hare krishna, iba en la micro de lo más normal y me doy cuenta de que todos me miran (se supone que disimuladamente) yo no sabía por qué hasta que empecé a escuchar susurros que decían “krishna” o algo así. Lo más notable fue que pillé en pleno a un susurrador, me miró de reojo y después mirando hacia otro lugar, con la vista perdida en el vacío dijo “mm hare krishna”. No me lo dijo a mí  ni a nadie, le dijo al mundo que él sabía perfectamente qué era eso y que es muy culto por saberlo o algo así. Honestamente me exaspera un poco, me dan ganas de decir “¿Cómo dijo?” o algo así, para que hablen de frente que sea o para que les de vergüenza.

Bueno y así me ha pasado muchas veces, es un fenómeno extravagante de la sociedad chilena, que no se aguanta ver algo distinto sin comentarlo. tiene un poco que ver con la discriminación y un poco con curiosidad morbosa y metiche.

viernes, 20 de abril de 2012

Descubrimiento

¡Qué increíble! acabo de descubrir este blog que hice cuando tenía 19 años! como es posible? se me había olvidado completamente. Escribí puras cabezas de pescado. 
Que tierno y maternal es internet que guarda todo celosamente :) 
que raro pensar que en algún lugar un computador- servidor guardó mi blog que se fermentaba sin que yo supiera. 
¿Qué me dio por tener un blog? es una especie de exhibicionismo, pero sin que nadie sepa quién soy. 
Puede que empiece a usarlo de nuevo. ¿Me dará el tiempo? ¿Alguien lo va a leer? ¿tener un blog es tan ñoño como tener un diario de vida? chanchan chaaaan.... 

sábado, 29 de noviembre de 2008

Coca-Cola en tu cuerpo


Esto lo tomé de una revista de la revolución de la cuchara, es muy importante saber estas cosas, porque estando informado uno puede decidir.










¿Te has preguntado alguna vez por qué la Coca-Cola siempre se presenta con una sonrrisa? Aunque ya hace casi cien años que quitaron la cocaína de la fórmula ¿y sabes por qué? porque era innecesaria.









10 primeros minutos


10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide que vomites por tanto edulcorante es el ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.




20 minutos


Tus niveles de azúcar se disparan, aumenta la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (demasiado azúcar en tu organismo).




40 minutos


Absorción de cafeína completa: Pupilas dilatadas, tu presión sanguínea s eleva, y como respuesta tu hígado introduce más azúcar en el torrente sanguíneo evitando el adormecimiento.




45 minutos


Aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, as´es como actúa la Heroína.




60 minutos
El ácido fosfórico bloquea el calcio, el zinc y el magnesio en tu intestino grueso.




Las propiedades diureticas de la cafeína te hacen ir al baño. Expulsas el calcio, el magnesio y el zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también el sodio, los electrolitos y el agua.




Mientras decae la fiesta termina el banquete de edulcorante y empiezas a notar la falta de azúcar, con lo que te poner irritable o depresivo. Ahora has eliminado toda el agua de la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo necesita para hidratarte o construir huesos, después vendrá el bajón de la cafeína. Pero, eh!, tómate otra coca cola, ¡Es la chispa de la vida!






La coca cola en si no es el enemigo, sino la combinación de elevadas dosis de azúcar, cafeína y ácido fosfórico, algo común en casi todos los refrescos gaseosos.






------------


bueno y ahora que uno sabe eso, y si le agregamos los daños que provoca a nivel mundial la industria de la coca-cola (explotación laboral, contaminación, violación de derechos humanos de los trabajadores) hay que cuestionarse por qué seguir comprando esto que hace tan mal... y mas los que sienten el impulso involuntario de tomar una coca-cola... no será lavado de cerebro y el efecto biológico? cómo podemos dejar que nos utilicen así por dinero?.




También voy a mencionar que sobre todo las mujeres no deberíamos tomar nunca esta bebida, porque favorece la descalcificación y la osteoporosis.


Me da pena cuando veo en la calle mamás que le dan coca cola a sus hijos.


lunes, 27 de octubre de 2008

hola!

FELIZ DIA DE LA POLILLA

bueno como bien saben hoy es el día intirnacional de la polilla, se le canta y se le baila a las polillonas guatonas de ropa.

aqui un extracto de la cancion a la polilla por el grupo ESPORA para los fanáticos

poliii iilla

polii iilla

polii iilla

la ampolleta de luz seguimos

la luz de nuestras pasiones

turururrur por ahi sigue

jaja weno no puedo poner mas porque me van a demandar por derechos de autor y me van a tirar al ácido muriático de la india.

viva la espora libre.

martes, 30 de septiembre de 2008

Vegetarianismo: una nueva credencial ética


En tiempos de calentamiento global muchos piensan en el control de emisión de gases, en el concepto de desarrollo sostenible, en el cuestionamiento de los más arraigados hábitos de consumo, en la tala y reforestación, en el impacto del comercio internacional, en el exponencial crecimiento demográfico y en la fragilidad de los recursos naturales (especialmente de la fauna).
Sin embargo, pocos evidencian que detrás de todo este flagelo que pocos o muchos se proponen conjurar, existe una profunda cuestión ética. No se trata sólo de un asunto que le concierna entonces a las organizaciones (públicas o privadas) pues la ética se predica del hombre individualmente considerado. Es la suma de acciones lo que redunda en una determinada “política de estado” o en una particular “estrategia corporativa”. Detrás de cada acto (por cotidiano y ordinario que este pudiera parecer) se adivina una forma de habitar el mundo y de hacerse cargo de los problemas que el homo sapiens hoy se propone amainar.
Nuestros hábitos de consumo y alimentación reflejan pues, esa forma de habitar el mundo, de interpretar lo que los latinos en otrora denominaban “natura”, lo que los antiguos pueblos celtas y especialmente los aborígenes, veneraban y sacralizaban. “Me alimento, luego existo”, ¿pero cuantos piensan antes de alimentarse? ¿Cuál es la relación entre alimentación, ética y medio ambiente? Antes de proceder a adentrarnos en sofisticadas cuestiones de filosofía moral, empresa que no podría abordarse con suficiencia en este articulo, quisiera partir de algunos hechos que el lector sabrá mensurar.
Para nadie es desconocido que cientos de hectáreas de bosque son taladas cada minuto para ubicar ganado y que a su vez, este ganado es alimentado con más del 70% de los granos y cereales cultivados en todo el orbe. En el 2006 un reporte de Naciones Unidas dio a conocer al mundo el grado de devastación de bosques generado por la industria de la carne. Las vastas extensiones de cultivos para alimentar el ganado, requieren de cantidades masivas de agua y suelo, de hecho, se estima que el 80% de las tierras cultivadas de los Estados Unidos y el 50% de su agua se emplean directamente en la cría y levante de ganado de carne.
Los animales de granja producen 130 veces más excremento que toda la población humana de los Estados Unidos, generando polución en el aire, el agua y destruyendo el subsuelo. Todo este desperdicio en nombre de un hábito de consumo que en nombre de la razón debemos reconsiderar. Este ejemplo se reproduce a escala en cada país. Comer o no comer carne, no es cuestión de “gusto” es cuestión de ética.
Lo anterior sin considerar los horrores que en una cadena de producción y distribución del dolor del “otro” (si nos abstenemos de realizar una distinción especista). En los últimos dos siglos, las reivindicaciones éticas y jurídicas a propósito de los derechos de los animales o de las obligaciones del hombre para con ellos han permeado diferentes corrientes filosóficas, religiosas y políticas. El reconocido movimiento de la “liberación animal” iniciado por el célebre iusfilósofo australiano Peter Singer, y quien parece haber retomado el utilitarismo ético de Bentham y de Mill para introducir pertinentes cuestiones que en otrora inspirasen los movimientos de reivindicación de los derechos de género y la abolición de la por mucho inveterada institución de la esclavitud. Esta vez introduciendo al ser humano no como dominus del cosmos (en el sentido griego del término) sino para situarle como un primus inter pares frente a las especies no humanas.
De allí que no sólo la consideración del impacto medioambiental del consumo de la carne sea una de las piedras de toque de esta tendencia alimentaria que cada día adquiere más adeptos. Por fortuna, el hombre en gracia a su “razón” ha podido ser artífice de nuevas alternativas para su alimentación y no un mero peón de la costumbre, por más inveterada que esta sea. Depositario del logos e inspirado por la musa de la creatividad puede abstenerse de reproducir esta cadena de dolor y desperdicio que tiene en ciernes la existencia del mundo u sus criaturas (al menos tal y como lo conocemos).
Otro tema que aborda la cuestión ética anclada a la alimentación es no sólo el producto final sino el proceso. En este orden de ideas, vale la pena el representarse cual es la cadena de dolor asociada con el producto de origen animal, pocos conocen que el ganado lechero o las gallinas ponedoras no corren con una mejor suerte que aquellos animales que son destinados para el sacrificio.
El propósito de este breve texto no es enumerar el viacrucis de de estos seres antes de ser puestos en nuestro plato y del cual muchas veces nos desvinculamos de manera simbólica en razón de la costumbre. Ojalá antes de comer pensáramos no sólo en lo que vamos a llevarnos a nuestra boca (el que) sino en el por qué (cuestión sobre la que nos podrá dar una respuesta la antropología pero que tiene dividida a la comunidad científica en razón de considerar o no a la carne como alimento insustituible). A estas dos preguntas podemos agregar el “de donde”, que sucedió en tanto la vida de ese ser esfumaba de manera inmisericorde y desacralizada (que a cualquier cazador de otrora espantaría) o incluso, si pensamos en la preservación de la vida del animal productor (de leche o huevos) cuestionarnos por el trato que le fue prodigado en tanto “abastecía” la granja industrial.Cuestiones como estas dejan de ser sensiblerías ni actos de contrición de un puñado de iconoclastas o cuestionadores del status quo, Existe una nueva forma de pensar el mundo, el rol del hombre (de la humanitas) y sus relaciones con los demás animales, existe otra manera de vincularse a sus dinámicas, de oxigenar las tradiciones y de comprender el sentido del hombre desde actos sumamente cotidianos y que ya hemos desacralizado, como en el caso del consumo. El poder de las grandes organizaciones internacionales (públicas y privadas) sucumbe hoy frente al poder de la llamada sociedad civil internacional, de lo que B Starkey denomina de manera no muy ortodoxa “diplomacia ciudadana”. Desde las organizaciones no gubernamentales de linaje medioambiental, los partidos políticos verdes hasta el gran poder del llamado “consumidor consciente” (o caring consumer), lo que se evidencia en el escenario internacional del siglo XXI es una suerte de iluminismo inspirado esta vez en la superación del especismo.


Maria Alejandra Calle S.
articulo tomado de La Revolución de la Cuchara.

sábado, 28 de junio de 2008

...

me suena la muela con la cazuela de suela en la plazueLa de venezuela

CLO CLO CLO CLO

racion diaria otorgada por el esatado del choclo d ela gallina libre

E.S.P.O.R.A